Estimado soldado

Sobre con carta manuscrita en papel artesano

Inspirado por la segunda temporada de Los relatos de Bantia, un FAN me ha pedido que le escribiese una carta erótica. Es militar y ha querido que recibir una carta como si estuviera en el frente.

Entre los dos hemos decidido todos los detalles. La carta va dentro de un sobre más grande en el que se hace el envío sin remitente.

Está escrito en papel artesano de alta calidad con virutas rojas del molino papelero Ca l’Oliver y me encanta. El texto está escrito con plumilla copperplate y tinta azul. Además, antes de meterla en el sobre, perfumo el papel con mi fragancia favorita.

Con su permiso, os comparto el contenido de la carta y dejo por aquí también unas fotografías de todo para que se te haga la boca agua.

Carta erótica a un soldado en el frente

Estimado soldado,

Llevo meses esperando tu regreso. Es difícil comunicarme con tu batallón y por esa razón he decidido escribirte. Siento enormemente como se ha torcido todo en la batalla. Espero que no te afecte demasiado en tu día a día. ¿Crees que podrás escribirme pronto?

A pesar de toda la distancia que nos separa, no te olvido ni un segundo, te confieso que cada día observo tu foto con el uniforme. Casi a diario me masturbo pensando en ti. Espero que tú también tengas un lugar privado para hacerlo. Como ya te he dicho en muchas ocasiones, no me importaría que te follases el culo de algún soldado o que te follasen a ti, sé lo mucho que te gusta…

Anoche me masturbé con un calabacín, desde que no estás me gusta más lo orgánico. Lo dejé al sol y cuando lo usé estaba calentito como tu cipote. Primero me escupí en la mano, me separé los labios y con la mano llena de baba la dejé sobre mi coño sin moverla como cuando me lo agarras para dormirte. Sin moverla, noté como palpitaba, como mi vagina se contraía pidiendo polla. Quiero que vuelvas para hacerte correr solo con los músculos de mi vagina.

Echo de menos tu lefa y que te corras en mi tripa. El calabacín no se corre, suerte para ti porque sería una competencia muy dura. El vegetal era del tamaño perfecto, jugué con él en mi coño y me corrí con él en el culo. Me puse de cuatro patas, me sodomicé y con él dentro me masturbé. El orgasmo fue tan fuerte que, debido a las contracciones de mi ojete, el calabacín salió disparado como un proyectil. Se ha metido debajo del armario y no alcanzo a recuperarlo. Cuando regreses tendrás que rescatar a mi amante… espero que no te importe.

Quisiera que en tu próxima carta me dieras la noticia de que ya has follado con alguien. Si se lo propones a alguien reticente, puedes decirle como excusa, que estás buscando a una persona para un trío y que necesitas probar si a tu mujer le va a gustar. No dudes en enseñar la foto que te mandé, aquella en la que salgo desnuda. Tampoco me importaría follármelo, ya sabes que me gustan mucho los uniformes.

Mi polla, aquí me despido, espero que te sirvan mis palabras y que el perfume de esta carta te haga recordar el volumen de mis berzas.

Tu coño hermoso,

Bantia